jueves, 23 de marzo de 2017

Citas: Véronique - Sonia Sarfati

 "Nos acordamos del corazón cuando da saltos (...) Un latido olvidado aquí y allá. Recuperado un poco después. Como si mi corazón no conociera más el ritmo que, sin embargo,  lo marca desde hace casi dieciséis años. ¡Una laguna de memoria cardíaca!".

"Iba a pedirle una explicación, cuando su mirada se escapó de la mía para quedarse fija en su plato. Cuidadosamente, Véronique se puso a cortar la pizza.
Pequeños bocados. Muy pequeños. Que nunca se llevaba a la boca".

"—Creo que la desperté —constata sonriendo —. Lo siento...
—No es grave. Estaba en plena pesadilla.
Lo peor es que todavía sigo".

"En una fracción de segundos, el día soleado cobró un tinte dramático. Pesadilla de una "noche" de verano que, para Francis, duró una eternidad. Dos semanas en coma. 
Luego, siete intervenciones quirúrgicas para reparar su cuerpo quebrado. Después, meses y meses de reeducación. Tuvo que volver a aprender a caminar, a hablar. A vivir".

"El ser humano enamorado no se alimenta sólo de amor y agua: también le hace falta aire".

"Se hizo un silencio. No un silencio de muerte, sino un silencio de vida".

"Él baja aquí, en Toronto. Ella sigue hasta Montreal. Sus besos tienen probablemente un gusto amargo. Como un sabor anticipado de muerte. ¿No dicen que partir es morir un poco?".

"Se inclinó hacia mí y me besó dulcemente. Su mano se detuvo en mi nuca. Y mientras mi Niágara personal estaba por surgir debajo de mis párpados, me tomó el mentón y lo levanto hacia él. Por un instante, sus ojos echaron raiz en los míos.
No necesitó hablar. Me llevaba un pedazo de él, que ocupaba plenamente mi corazón. Así como yo me quedaba con él. En él".

"—Te dije siempre, Gabrielle —me sopla mi mejor amiga, sonriendome —. Soy de la raza de los sobrevivientes".




 Sonia Sarfati

domingo, 19 de marzo de 2017

Citas: Los Romanov: capítulo final - Robert K. Massie

"Le hizo recordar a Maples una cita famosa: «En Rusia todo es reservado, pero el secreto no existe»".

"Correctamente tratado e identificado, el ADN es infalible. Ningún fiscal, ningún abogado defensor, ningún historiador, ningún clérigo de cualquier fe, ningún creyente de cualquier ideología política, puede desaprobar el mensaje esencial del ADN: que cada ser humano es distinto. La prueba del ADN, manifestaba un fiscal americano, es «como el dedo de Dios apuntando a alguien y diciéndole, “¡tú eres único!”»".


"Nicolás sufría la tensión de sentirse como un animal enjaulado. Sin poder salir cuando lo deseaba, caminaba por su cuarto, arriba y abajo, interminablemente. Una cálida noche de junio, escribió en su diario: «Es insoportable quedarse sentado, encerrado, sin poder salir al jardín cuandouno desea contemplar desde fuera un hermoso atardecer»" .





Robert K. Massie

miércoles, 15 de marzo de 2017

Citas: Antes del fin - Ernesto Sábato

"Vengo acumulando muchas dudas, tristes dudas sobre el contenido de esta especie de testamento que tantas veces me han inducido a publicar; he decidido finalmente hacerlo".

"Me pregunto si merezco esa confianza, tengo graves defectos que ellos no conocen, trato de expresarlo de la manera más delicada, para no herirlos a ellos, que necesitan tener fe en algunas personas, en medio de este caos, no sólo en este país sino en el mundo entero".

"Cuando me detienen por la calle, en una plaza o en el tren, para preguntarme qué libros hay que leer, les digo siempre: “Lean lo que les apasione, será lo único que los ayudará a soportar la existencia".

"En el pueblo de campo donde nací, antes de irnos a dormir, existía la costumbre de pedir que nos despertaran diciendo: “Recuérdenme a
las seis”. Siempre me asombró aquella relación que se hacía entre la memoria y la continuación de la existencia".


"Lloraba a escondidas, ya que nos estaba prohibido hacerlo y, para  evitar sus ataques de violencia, mamá corría a ocultarme".

"De alguna manera, nunca dejé de ser el niño solitario que se sintió abandonado, por lo que he vivido bajo una angustia semejante a la de Pessoa: seré siempre el que esperó a que le abrieran la puerta,  junto a un muro sin puerta".

"A medida que nos acercamos a la muerte, también nos inclinamos hacia la tierra. Pero no a la tierra en general sino a aquel pedazo, a aquel ínfimo pero tan querido, tan añorado pedazo de tierra en que transcurrió nuestra infancia. Y porque allí dio comienzo el duro aprendizaje, permanece amparado en la memoria. Melancólicamente rememoro ese universo remoto y lejano, ahora condensado en un rostro, en una humilde plaza, en una calle".

“Donde termina la gramática empieza el gran arte”.


 "Cuando alguna vez he vuelto a viajar en tren, soñé con encontrar a ese profesor de mi secundaria, sentado en algún vagón, con el portafolio lleno de deberes corregidos, como esa vez —¡hace tanto!— cuando juntos en un tren, yo le pregunté, apenado de ver cómo pasaba los años en tareas menores, “¿Por qué, Don Pedro, pierde tiempo en esas cosas?” Y él, con su amable sonrisa, me respondió: “Porque entre ellos puede haber un futuro escritor”.

"Las lecturas me han acompañado hasta el día de hoy, transformando mi vida gracias a esas verdades que sólo el gran arte puede atesorar".

"No hay dictaduras malas y dictaduras buenas, todas son igualmente abominables, como tampoco hay torturas atroces y torturas beneficiosas".

"El escritor debe ser un testigo insobornable de su tiempo, con coraje para decir la verdad, y levantarse contra todo oficialismo que, enceguecido por sus intereses, pierde de vista la sacralidad de la persona humana".

"Me despierto sobresaltado. Casi nunca he tenido sueños buenos, excepto en estos últimos años, quizá porque mi inconsciencia se fue limpiando con las ficciones. Y la pintura me ha ayudado a liberarme de las últimas tensiones. Probablemente porque es una actividad más sana, porque permite volcar de modo inmediato nuestras pavorosas visiones, sin la mediación de la palabra. Sin embargo, en las telas aún perdura cierta angustia, un universo tenebroso que sólo una luz tenue ilumina".

"Pero de un sueño se puede decir cualquier cosa menos que sea una mentira".

"Lo que probaría, me parece, que el destino siempre nos conduce a lo que teníamos que ser".

"Nunca el espíritu destructivo en sí mismo es beneficioso, Hitler, espantosamente lo demostró".

“Muchos pensarán que es una traición a la amistad, cuando es fidelidad a mi condición humana".

"Una novela profunda surge frente a situaciones límite de la existencia, dolorosas encrucijadas en que intuimos la insoslayable presencia de la muerte. En medio de un temblor existencial, la obra es nuestro intento, jamás del todo logrado, por reconquistar la unidad inefable de la vida".

"La escritura ha sido para mí el medio fundamental, el más absoluto y poderoso que me permitió expresar el caos en que me debatía; y así pude liberar no sólo mis ideas, sino, sobre todo, mis obsesiones más recónditas e inexplicables".

"La verdadera patria del hombre no es el orbe puro que subyugó a Platón. Su verdadera patria, a la que siempre retorna luego de sus periplos ideales, es esta región intermedia y terrenal del alma, este desgarrado territorio en que vivimos, amamos y sufrimos. Y en un tiempo de crisis total, sólo el arte puede expresar la angustia y la desesperación del hombre, ya que, a diferencia de todas las demás actividades del pensamiento, es la única que capta la totalidad de su espíritu, especialmente, en las grandes ficciones que logran adentrarse en el ámbito sagrado de la poesía".

"La creación es esa parte del sentido que hemos conquistado en tensión con la inmensidad del caos".

“No hay nadie que haya jamás escrito, pintado, esculpido, modelado, construido, inventado, a no ser para salir de su infierno.” ¡Absoluta verdad, querido, admirado y sufriente Artaud!".


"Y al igual que cuando nos creemos perdidos y sin rumbo fijo, así también nuestra vida toma movimientos en apariencia indeterminados, pero que en el fondo, una voluntad desconocida para nosotros nos conduce hacia los lugares en que nos encontraremos con hombres o cosas fundamentales para nuestra existencia".

"Entonces surgió mi vínculo con Borges, interminables fueron las conversaciones sobre Platón y Heráclito de Efeso, siempre con el pretexto de vicisitudes porteñas. Lamentablemente, en 1956 nos separaron ásperas discrepancias políticas —¡cuánta pena que esto sucediera!— pero así como, según Aristóteles, las cosas se diferencian en lo que se parecen, en ocasiones los seres humanos llegan a separarse por lo mismo que aman".

"Cuando alguien de un alma tan noble amonesta a la patria, lo hace porque conoce la posibilidad de su grandeza".

"Lamentablemente, en estos tiempos en que se ha perdido el valor de la palabra, también el arte se ha prostituido, y la escritura se ha reducido a un acto similar al de imprimir papel moneda".

"Como he dicho en El escritor y sus fantasmas: “Quedan los pocos que cuentan: aquellos que sienten la necesidad oscura pero obsesiva de testimoniar su drama, su desdicha, su soledad. Son los testigos, los mártires de una época”. Están destinados a una misión superior, no pertenecen a ninguna capilla literaria o cenáculo y, por eso, no tienen como fin tranquilizar a individuos encerrados en una sacristía, sino el de derribar todas las conveniencias, devolviéndonos el sentido de nuestra trágica condición humana".

"Nunca sabremos la angustia con que Beethoven compuso su última y maravillosa sinfonía, o los momentos de soledad en que crearon sus obras los grandes compositores. Por eso, si el fracaso es triste, el fracaso en el arte es siempre trágico".

"Quienes han unido a su actitud combatiente una grave preocupación espiritual; y en la búsqueda desesperada del sentido, han creado obras cuya desnudez y desgarro es lo que siempre imaginé como única expresión para la verdad".

"Aunque terrible es comprenderlo, la vida se hace en borrador, y no nos es dado corregir sus páginas".

"El resto, prácticamente lo más importante, ocurre de la corteza cerebral para abajo. Y su centro es el corazón. Esa misteriosa víscera, casi mecánica bomba de sangre, tan nada al lado de la innumerable y laberíntica complejidad del cerebro, pero que por algo nos duele cuando estamos frente a grandes crisis. Por motivos que no alcanzamos a comprender, el corazón parece ser el que más acusa los misterios, las tristezas, las pasiones, las envidias, los resentimientos, el amor y la soledad, hasta la misma existencia de Dios o del Demonio. El hombre no progresa, porque su alma es la misma".

"El fin de siglo nos sorprende a oscuras, y la evanescente claridad que aún nos queda, parece indicar que estamos rodeados de sombras".

"Toda educación depende de la filosofía de la cultura que la presida".

"Mientras ese hombre estaba preso por un delito menor, en un gesto aberrante se puso en libertad a los culpables de haber desangrado a la Patria".

"España. La sangre, el horror y la violencia cuestionan a la humanidad entera, y nos demuestran que no podemos desentendernos del sufrimiento de ningún ser humano".

"Me hizo pensar en lo que está sucediendo: un mundo que parece marchar hacia su desintegración, mientras la vida nos observa con los ojos abiertos, hambrientos de tanta humanidad".

"Los que me quieren me ruegan que no me levante tan temprano, temen por mi salud; los médicos me revisan, me hacen estudios. En realidad, me estoy humanizando; es una de las consecuencias del sufrimiento. ¿Sería esto una justificación del dolor?".

"Entonces voy a mi estudio y espero la llegada de Diego que, como todas las mañanas, afectuosamente volverá a reanimarme. Conversaremos largamente y luego podremos dar una vuelta por las calles del barrio, o por la estación, hasta que yo pueda recuperar la energía para seguir escribiendo".

"La gravedad de la crisis nos afecta social y económicamente. Y es mucho más: los cielos y la tierra se han enfermado. La naturaleza, ese arquetipo de toda belleza, se trastornó".

"Nada queda por ser respetado. A pesar de las atrocidades ya a la vista, el hombre avanza perforando los últimos intersticios donde se genera la vida".

"He estado escribiendo estas líneas que probablemente nunca leerás; querría resguardarte de alguna manera. ¡Qué horror, el mundo!".

"Hemos llegado a la ignorancia a través de la razón".

"Elie Weisel ha dicho que en Auschwitz murió el hombre y la idea del hombre. Es lo que ha ocurrido en las épocas en las cuales pareciera haberse producido una ruptura, un corte tal, que corremos el riesgo de ser absorbidos por el vacío".

"Extraviado en un mundo de túneles y pasillos, atajos y bifurcaciones, entre paisajes turbios y oscuros rincones, el hombre tiembla ante la imposibilidad de toda meta y el fracaso de todo encuentro".

"El dolor rompe el tiempo".

"Como perdido en una selva oscura y solitaria, busco en vano superar la invencible tristeza. Antes —¿cuándo antes?: antes de que este desastre ocurriera—, en momentos de depresión, pasaba horas en mi estudio de pintura, trabajando en algún cuadro hasta que la desolación se iba. Pero ahora el tiempo se ha detenido. La angustia permanece y me siento abandonado en el inconmensurable desierto de estas cuatro paredes".

"Miro, pues, hacia la nada. Observo cosas sin importancia: una goma de borrar, una lapicera, un calendario, mi reloj. Dios mío, ¿qué es esto?".

"Mi vida parece ir acabando como El túnel, con ventanales y túneles paralelos, donde todo es infinitamente imposible. ¡Qué extraño, qué terrible es que al acercarse la muerte vuelvan estas tristísimas metáforas!".

"En la soledad de mi cuarto, abatido por la muerte de Jorge, me he preguntado qué Dios parece esconderse detrás del sufrimiento".

"En este atardecer de 1998, continúo escuchando la música que él amaba, aguardando con infinita esperanza el momento de reencontrarnos en ese otro mundo, en ese mundo que quizá, quizá exista".

"Cuando perdemos el sentido con el cual hemos vivido, volvemos a los lugares donde nos hemos planteado angustiosos interrogantes acerca de la existencia".

"Viven un tiempo que no se acaba: ¿cuánto falta para que llegue la Navidad?, ¿cuánto falta para mi cumpleaños? Para ellos el pasado no existe y el futuro es invisible. Y entonces, cada día es eterno".

"Ahora siento a pleno el límite de la vida y el dolor ha detenido el tiempo en un ardor eterno".

"Siempre me han preocupado estos jóvenes cuyos ojos están destinados a la belleza, pero también al infortunio porque ¿qué más desventurado que un sediento buscador de absolutos?".

"En mi juventud, en distintas oportunidades tuve la tentación del suicidio, pero terminé salvándome al comprender el sufrimiento de todos los que se entristecerían con mi muerte. Siempre habrá alguien a quien nuestra ausencia resultará irreparable: una madre, un padre, un hermano; cualquier ser por remoto que fuera. Un entrañable amigo, hasta un perro basta".

"La mayor nobleza de los hombres es la de levantar su obra en medio de la devastación, sosteniéndola infatigablemente, a medio camino entre el desgarro y la belleza".

"No podemos hundirnos en la depresión, porque es de alguna manera, un lujo que no pueden darse los padres de los chiquitos que se mueren de hambre. Y no es posible que nos encerremos cada vez con más seguridades en nuestros hogares".

"Sí, muchachos, la vida del mundo hay que tomarla como la tarea propia y salir a defenderla. Es nuestra misión".

"El consumo no es un sustituto del paraíso".

"Cada vez que hemos estado a punto de sucumbir en la historia nos hemos salvado por la parte más desvalida de la humanidad".

"Yo reafirmo a diario mi confianza en ustedes. Son muchos los que en medio de la tempestad continúan luchando, ofreciendo su tiempo y hasta su propia vida por el otro".

"Vivimos un tiempo en que el porvenir parece dilapidado. Pero si el peligro se ha vuelto nuestro destino común, debemos responder ante quienes reclaman nuestro cuidado".

"No sabemos si al final del camino, la vida aguarda como un mendigo que nos extenderá la mano".

"Los grandes creadores realizan sus obras bajo tensiones similares. Sólo lo que se hace apasionadamente merece nuestro afán, lo demás no vale la pena".

"También yo quise huir del mundo. Ustedes me lo impidieron, con sus cartas, con sus palabras por las calles, con su desamparo.
Les propongo entonces, con la gravedad de las palabras finales de la vida, que nos abracemos en un compromiso: salgamos a los espacios abiertos, arriesguémonos por el otro, esperemos, con quien extiende sus brazos, que una nueva ola de la historia nos levante. Quizá ya lo está haciendo, de un modo silencioso y subterráneo, como los brotes que laten bajo las tierras del invierno".

"Piensen siempre en la nobleza de estos hombres que redimen a la humanidad. A través de su muerte nos entregan el valor supremo de la vida, mostrándonos que el obstáculo no impide la historia, nos recuerdan que el hombre sólo cabe en la utopía.
Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido".





Ernesto Sábato

sábado, 11 de marzo de 2017

Citas: La gringa - Florencio Sánchez


"Victoria.—¡Zonzo!... (coloca en orden, sobre un banco, los platos, cucharas, galletas.)
Próspero.—¿Habla conmigo?...
Victoria.—No sé...".

"María.(Aparece con Victoria, tironeándola de un brazo.) —¡Indecente!... ¡Sirvergüenza!... ¡Mala hija!... ¡Camina, pues!... (como Victoria se resiste, le aplica unos mojines.) ¡Indecente! ¡Indecente!
Don Nicola.—¿Cosa?... ¿Cosa?...¿qué has hecho?
María.—¡Figúrate!... Yo iba para el corral a buscar una cuerdita que había dejado, y de repente me la veo a esta porcachona indecente (le tira un manotón) que se dejaba dar un beso con ese gauchito, ese... el hijo del señor... ¡cochina!...".

"Próspero.(Interviniendo) —Vea, señor. Más despacio con ella. Caramba... Aquí no hay falta ni delito. Lo que pasa es que... los dos nos queremos y que estoy dispuerto a trabajar para casarme con ella".




Florencio Sánchez

martes, 7 de marzo de 2017

Citas: M'hijo el dotor - Florencio Sánchez

"Olegario.—¡Vos te reís de tu madrina, canalla!... ¡Ya! ¡Ponete serio!... (Gurí sigue riendo.) ¡Serio! (Idem.) ¡Serio, he dicho!... ¡Mira que te pego!...".

"Julio.—Estabas adorable, criatura, y no pude contenerme (Efusivo, estrechándola.) ¡Te quiero!...".

"Olegario.—¡Usted se casa, he dicho!... (Se levanta.)
Jesusa.—¡No, no puede ser!... ¡No puedo!... ¡No podré casarme con don Eloy ni con nadie!
Olegrario.—¿Eh?... ¡Dios santo!... ¡Hablá... decí... decilo... todo!... (La zamarrea) ¡Todo!... ¡Todo!...
Jesusa.—¡Voy a ser madre!".




 Florencio Sánchez

miércoles, 1 de marzo de 2017

Citas: Damien: La profecía II - Joseph Howard

"Su poder será enorme; y él realizará maravillosas destruiciones, y prosperá y practicará, y destruirpa a los poderosos y a los santos"

"¡Jesús ama a todo, pero algunas personas muy extrañas Lo aman!".

"El hombre que necesita cerradura es el hombre que oculta algo".

"—Por favor, vete —rogó.
Pero la voz de Damien lo inmovilizó.
—Por favor. Ven conmigo. ¡Sé mío!
Mark se volvió lentamente, hasta que pudo mirar cara a cara a su primo.
—No. —dijo, con una súbita calma, aún más firme que la de Damien.
—Damien, no puedes evitar tu destino. Y yo no puedo evitar el mío —una fuerza extraña hablaba con su voz —. Debes hacer lo que tiene que hacer. —Y permaneció ahí, como suspendido, esperando".





Joseph Howard

sábado, 25 de febrero de 2017

Citas: Mientras escribo - Stephen King

"A principios de los años noventa (es posible que en 1992, pero la diversión no se lleva bien con la memoria)".

"Tocamos por amor a la música, pero también a la amistad".

"Somos escritores, pero evitamos preguntarnos mutuamente de dónde sacamos las ideas. Sabemos que no lo sabemos".

"Los narradores no tenemos una idea muy clara de lo que hacemos. Cuando es bueno no suelen saber por qué y cuando es malo, tampoco".

"En otras palabras: escribir es humano y corregir divino".

"Yo no creo que el escritor se haga, ni por circunstancias ni por voluntad (antes sí lo creía). Es un accesorio que viene de fábrica, y que, dicho sea de paso, no tiene nada de excepcional".

"—Reventó —dijo mi madre como si fuera lo más normal del mundo, y tras una pausa añadió—: Lo salpicó todo de un líquido verde. Todavía me acuerdo.
Yo también, mamá".

"El doctor sonrió para tranquilizarme y soleó la mentira que deberían llevar a la cárcel a todos los médicos (con sentencia doble si el paciente es un niño):
—Tranquilo, Stevie, que no duele".

"—Escribir una historia es contársela uno mismo —dijo él—. Cuando reescribes, lo principal es quitar todo lo que no sea la historia".

"El día en que presenté mis primeros dos artículos, Gould dijo otra cosa interesante: que hay que escribir con la puerta cerrada y reescribir con la puerta abierta. Dicho de otra manera: al principio sólo escribes  para ti, pero después sale afuera. Cuando ya tienes clara la historia y la has contado bien (al menos dentro de tus posibilidades), pertenece a cualquier persona que quiera leerla".

"Entonces me deprimía y pensaba: ¿Para esto he nacido? No puede ser. Luego me decía: Media humanidad piensa lo mismo".

"Escribir es una labor solitaria, y conviene tener a alguien que crea en ti. Tampoco es necesario que hagan discursos. Basta, normalmente, con que crean".

"Segundo (pero no en importancia), darse cuenta de que es mala idea dejar algo a medias sólo porque presente dificultades emocionales o imaginativas. A veces hay que seguir aunque no haya ganas. A veces se tiene la sensación de estar acumulando mierda. Y al final sale algo bueno".

"Como no entiende de silencios, empezó a gritar pidiendo ayuda de la única manera que sabía: a través de mis relatos y de mis monstruos".

"Se empieza así: poniendo el escritorio en una esquina y, a la hora de sentarse a escribir, recordando el motivo de que no esté en medio de la habitación. La vida no está al servicio del arte sino al revés".

"Los libros son la magia más portátil que existe".

"El acto de escribir puede abordarse con nerviosismo, entusiasmo, esperanza y hasta desesperación (cuando intuyes que no podrás poner por escrito todo lo que tienes en la cabeza y el corazón)".

"No es ningún concurso de popularidad, ni las olimpíadas de la moral; tampoco es ninguna iglesia, pero joder, se trata de escribir, no de lavar el coche o ponerse rímel. Si eres capaz de tomártelo en serio, hablaremos. Si no puedes, o no quieres, cierra el libro y dedícate a otra cosa".

"El pan del escritor, es el vocabulario".

"Las cadenas de palabras así definidas empiezan con mayúscula, acaban con punto y, combinadas, forman un pensamiento completo, que nace en la cabeza del escritor y salta  a la del lector".

"La gramática es algo más que una lata. Es un bastón para poner de pie a las ideas y hacer que caminen".

"Sólo te pido que te esfuerces al máximo, y ten presente que escribir adverbios es humano, pero escribir «dijo» es divino".


"La escritura es pensamiento depurado. El que haga una tesis y le salga igual de organizada que una redacción de instituto sobre el tema  «Por qué me excita Shania Twain», que sepa que lo tiene crudo".

"El objetivo de la narrativa no es la corrección gramatical, sino poner cómodo al lector, contar una historia... y, dentro de lo posible, hacerle olvidar que está leyendo una historia".

"Escribir es seducir. La seducción tiene mucho que ver con hablar con gracia. Si no, ¿por qué hay tantas parejas que empiezan cenando juntas y acaban en la cama?".

"Para escribir bien hay que aprender a usarlo bien. El secreto es practicar mucho".

"Las palabras crean frases, las frases párrafos, y a veces los párrafos se aceleran y cobran respiración propia".

"Imaginémonos al monstruo de Frankenstein estirado en el laboratorio. Salta un relámpago, pero no en el cielo, sino en un párrafo humilde hecho con simples palabras. Puede que sea el primer párrafo bueno que hayas escrito, tan frágil, pero tan preñado de posibilidades, que te da hasta miedo. Tienes la misma sensación que debió de tener Víctor Frankenstein cuando el conglomerado de partes cosidas abrió sus ojos legañosos y amarillos. Te dices: ¡Increíble! ¡Respira! Quizá hasta piense. ¿Y ahora qué coño hago?".

"Al que es mal escritor no puede ayudarle nadie a ser bueno, ni siquiera aceptable. El buen escritor que quiera ser un genio... Da igual, dejémoslo".

"Si quieres ser escritor, lo primero es hacer dos cosas: leer mucho y escribir mucho. No conozco ninguna manera de saltárselas. No he visto ningún atajo".

"Existe, sin embargo, un proceso de aprendizaje. Cada libro que se elige tiene una o varias cosas que enseñar, y a menudo los libros malos contienen más lecciones que los buenos".

"Leer es el centro creativo de la vida de escritor".

"Cuanto más leas, menos riesgo correrás de hacer el tonto con el bolígrafo o el procesador de textos".

"Escribir es crearse un mundo propio".

"Las historias no son camisetas de una tienda de souvenirs, ni GameBoys. Son reliquias, fragmentos de un mundo preexistente que no ha salido a la luz".

"El siguiente fragmento de El color surgido del espacio, en que un granjero agonizante describe la presencia alienígena que invadió su pozo, ilustra los problemas dialogísticos de Lovecraft. Nadie habla así, ni en su lecho de muerte:
 

Nada... Nada... el color... quema... frío y húmedo... pero
quema... vivía en el pozo... lo vi yo... como una especie de
humo... igual que las flores la primavera pasada... el pozo
brillaba de noche... todo vivo... le chupaba a todo la vida... en
la piedra... debió de salir de aquella piedra... no sé qué
quiere... aquello redondo que sacaron de la piedra los de la
universidad... era del mismo color... igual, como las flores y
las plantas... semillas... esta semana lo he visto por primera
vez... te machaca el cerebro, y luego te... te quema... Viene de
algún sitio donde es todo de otra manera... lo dijo uno de los
profesores...

Y así líneas y líneas en forma de datos sueltos, elípticos y muy meditados. ¿Qué falla? Cuesta concretarlo, aparte de lo más obvio: que es forjado, que le falta vida. Cuando el diálogo es bueno, el lector se da cuenta.
Cuando es malo, también, porque irrita al oído como un instrumento desafinado".

"También es importante pensar que en la vida real no hay nadie que sea «el malo», «el amigo del alma» o «la puta con corazón de oro». En la vida real nos vemos todos como protagonistas, el no va más".

"Escribir no es la vida, pero yo creo que puede ser una manera de volver a la vida".

"Escribir no me ha salvado la vida (me la salvaron la pericia del doctor David Brown y los cuidados amorosos de mi mujer), pero tiene el mismo efecto de siempre: hacer de mi vida un lugar más luminoso y agradable".

"Escribir no es cuestión de ganar dinero, hacerse famoso, ligar mucho ni hacer amistades. En último término, se trata de enriquecer las vidas de las personas que leen lo que haces, y al mismo tiempo enriquecer la tuya".

"Escribir es mágico; es, en la misma medida que cualquier otra arte de creación, el agua de la vida. El agua es gratis. Con que bebe.
Bebe y sacia tu sed".




 Stephen King