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miércoles, 1 de febrero de 2017

Citas: La máquina de asesinar - Gastón Leroux


 "—¡Ah! ¡Hablando se entiende la gente!…".

"«Dónde vas tan lastimosamente con la carga que llevas, nunca llegarás al Paraíso»".

"El mundo es un teatro, la vida es una comedia".

"La vida es un misterio del que nunca hay que desesperar. Cuando se cree que ha huido de nosotros para siempre aún está entre nuestras manos".

"—¡Señor amo!… Aquí hay un viajero que quiere hablar con usted, si no es mucha molestia…
—¡Nada de eso! —respondió el señor Achard—. Cuando uno está enfermo, ¡cuanta más compañía, mejor!…".


"El mejor medio de hacerse olvidar es desaparecer para siempre…".

"Las cosas del corazón aún pertenecen a la tierra; pero el pensamiento alado que no tiene ningún peso terrestre, es lo divino".

"El orgullo de pensar no compensará nunca del amor, del amor tal como lo ha querido la creadora naturaleza, del amor en cuyo fondo todo se une…".





Gastón Leroux

domingo, 26 de abril de 2015

Citas: El misterio del cuarto amarillo - Gastón Leroux

"—La juventud no se acobarda ante nada —termino el gran Fred, riendo y dándome la mano".

"—Las concidencias -me respondio mi amigo—, son las peores enemigas de la verdad".



Gastón Leroux

viernes, 5 de septiembre de 2014

Citas: La muñeca sangrienta - Gaston Leroux

"Para mí, amor mío, lo eras todo. Por ti languidecía mi alma. Lo eras todo para mí: una isla verde en el mar, una fuente y un altar adornado de frutas y de flores maravillosas".
 
"Y de ahí mi suplicio, por cuanto sabía yo aquella mujer jamás me pertenecería y jamás me amaría, y que tal vez yo jamás me acercaría a ella".
 
"¡Oh, las hermosas jornadas de inefable felicidad en que uníamos nuestras bocas, en que era azul el cielo y grande la esperanza!".
 
"Desde un tiempo que yo no podía calcular, eso mujer que pasaba cerca de mi sin mirarme jamás, ¡vivía con mis pensamientos!".

"Seguramente lee en mi como en un libro".

"Con ella voy del cielo al infierno tan rápidamente como una onda hertziana".

"Bajo tus zapatos de satén, /bajo tus deliciosos pies de seda, /pongo mi gran alegría /mi genio y mi destino".
 
"No le contesté. ¿Qué habría podido decirle? ¿Que para mí no había vida más que junto a ella?
 Mi corazón tumultoso me ahogaba".
 
"Es un secreto, ¡el secreto de su corazón!, como dicen las novelas... Es una novela, si. Y yo no soy personaje de su novela, ni intereso a su corazón".

"Paso los días guardando luto por mis últimas ilusiones y mi loco amor...
 Esta última e insípida frase me exalta el corazón".

"Yo nunca había sido tan feliz. Estábamos sentados uno junto al otro. Una misma ternura nos tenía silenciosos, volaban mis pensamientos".

"Cada casa, como cada corazón, tiene su misterio".



Gaston Leroux

sábado, 16 de marzo de 2013

Citas: El Fantasma de la ópera - Gaston Leroux

"Se apretó el corazón con ambas manos con toda intención de hacerlo callar".

"La amaba tanto que ya le era imposible respirar sin ella".

"Intento no pensar más en él. Le era muy dificil".

"De inmidiato pensó: "¡Es Ella!". Y su corazón comenzo a latir con golpes sordos".

"—¡Christine!
El sagrado nombre de su amor le brotó de los labios y desde el corazón".

"Lanzó una mirada desesperada al cielo, a las estrellas, golpeó con el puño su pecho inflamado. ¡La amaba y no era correspondido!".

"No había nada más frio, nada más muerto que su corazón".

"Temía perderla después de haberla encontrado en aquellas circustancias tan extrañas. El odio que había sentido por ella ya no formaba parte de sus sentimientos".

"¡Usted lo ama! ¡Su miedo, sus terrores, todo eso es amor, y del más apasionado!".

"—¿En qué piensa, Christine?
—Pienso en que ya no volveremos a vernos.
—¿Y eso la pone tan radiante?
—¡Y que dentro de un mes tendremos que decirnos adiós para siempre!
—A menos que casáremos y nos esperáramos para siempre".

"La música posee una virtud que hace que no exista nada en el mundo exterior fuera de esos sonidos que invaden el corazón".

"Cuando una es tan tonta, se está a merced de las más inauditas catástrofes".

"Esta noche sigue llevando el anillo de oro, y no has tú quien se lo dio. Esta noche ha seguido entregando su alma, y no ha sido a ti".

"Es muy difícil hacerse amar en una tumba", le dije. "Uno tiene las citas que puede", respondió en un tono muy especial".

"En la vida hay que acostumbrarse a todo, incluso a la eternidad".

"El amor, los celos y el odio brotaban en torno a nuestros gritos desgarradores".

"Es extraño, Christine —dijo Raul—, cuán llena de gemidos está la noche tan dulce y apacible. Se diría que se lamenta junto con nosotros".

"Si mis oídos están llenos de sus gritos, mis ojos están hechizados por su rostro".

"Y sujeta con ambas manos tu corazón dispuesto a volar con muchos seres humanos".





 Gaston Leroux